sábado, 21 de junio de 2008

Química o magia... lo que sea funcionó

Nancy Santoyo y Oliva López (Quiet Oly) hacen química en su primer ensayo

Por Messy Blues

En el primer ensayo que sostuvimos Oly y yo con Nancy Santoyo, tanto Oly como Nancy tuvieron una peculiar química que me devolvió la tranquilidad. Ustedes saben, no es fácil tener dos chicas en la misma banda por aquello de las estratagemas de personalidad femenina. Lo reconozco porque yo me confieso ególatra y, siendo piscis, me da mucho temor que otra pisciana pudiera chocar con una sagitariana especialmente por las condiciones habidas. Es decir, la Nancy ya fue parte de Crash Fuego Blanco hace nueve años tocando la guitarra y Oly también fue parte de Crash pero fue en la última actuación y con la última alineación, lo cual nos da una curiosa diferencia de cinco años en los que Nancy se dedicó al teatro y a su carrera de abogada en tanto Oly se aplicó como mi socia y mancuerna abordo tomando en cuenta que además le tocó sufrir directamente los embates de los que hemos sido objeto los últimos dos años como pareja del Rock.

Aunque se pueda creer que la adición de Nancy al grupo es simplemente cambiar otra vez la alineación es probablemente falso porque Nancy tiene su propia concepción de cómo hacer las cosas y Oly no se cierra a experimentar y la experimentación era prácticamente imposible cuando Rod Ruthrauff estaba a la primera voz, cosa que puede avalar Oly, y con Rudy tampoco existía una comunicación muy abierta que digamos.

En es ensayo pues, me gustó ver que entre Oly y Nancy existe mas coordinación y empatía de la que yo mismo esperaba y es justo decir que Oly (Oliva López pa los que se hacen weyes) tiene una apreciación musical bastante mas amplia de la que muchos creen, asunto que sorprendió gratamente a mi amiga Nancy Santoyo. Verlas cantar juntas pegadas frente a la letra de las canciones y además al parecer muy confortables es una buena experiencia.

Gracias Nancy, gracias Oly

Messy Blues

1 comentario:

The Quiet Oly dijo...

Orale! gracias por el detalle de permitirles ver a muchos este tipo de cositas que hay dentro de nosotros.

En efecto, yo acredito lo que mencionas sobre Rod y Rudi, (extraño a Judith y a Horacio). Dejemos que el río siga corriendo.

Por mi parte yo te tranquilizo aún más pues estoy bastante lejos de envidiar a una mujer, si en algún momento me sucediera con Nancy sería por que ella resulte mucho mejor que yo, lo cual me causaría orgullo por tenerla como amiga y compañera.

Finalmente yo también disfruté muchisisisísimo de ese ensayo, gracias a Dios mañana es el siguiente.

Bajo estas miradas estamos